CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE DECLARACIÓN SOBRE LA MASONERÍA
[...] no ha cambiado el juicio negativo de la Iglesia respecto de las asociaciones masónicas, porque sus principios siempre han sido considerados inconciliables con la doctrina de la Iglesia; en consecuencia, la afiliación a las mismas sigue prohibida por la Iglesia. Los fieles que pertenezcan a asociaciones masónicas se hallan en estado de pecado grave y no pueden acercarse a la santa comunión.
No entra en la competencia de las autoridades eclesiásticas locales pronunciarse sobre la naturaleza de las asociaciones masónicas con un juicio que implique derogación de cuanto se ha establecido más arriba, según el sentido de la Declaración de esta Sagrada Congregación del 17 de febrero de 1981 (cf. AAS 73, 1981, págs. 230-241; L'Osservatore Romano, Edición en Lengua Española, 8 de marzo de 1981, pág. 4). [...]
Roma, en la sede de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, 26 de noviembre de 1983.
Cardenal Joseph RATZINGER
El 20 de agosto de este año, una « Misa Conmemorativa Masónica » fue celebrada en la diócesis de Pesqueira, Pernambuco (Brasil) por un sacerdote diocesano, párroco de esa diócesis. En ella participaron numerosas personas vestidas con el uniforme masónico, que subieron al presbiterio con el sacerdote. La Iglesia, sin embargo, considera que los principios masónicos son incompatibles con el catolicismo y que pertenecer a una logia masónica es pecado grave.
LOS SÍMBOLOS MASÓNICOS SE COLOCARON SOBRE EL ALTAR
Con esta celebración, se pretendía conmemorar el Día del Masón. La Misa fue celebrada por el P. Geraldo de Magela Silva, párroco de la Parroquia de Nossa Senhora da Conceição.
A la celebración asistieron numerosos masones, vestidos con las insignias y el mandil propios de su logia. La escuadra y el compás, símbolos de la masonería, fueron colocados sobre el altar durante la celebración. Como muestran la fotos colgadas en Facebook por Maçonaria Notícias, diversos masones acudieron incluso a comulgar, en rebeldía frontal a la normativa de la Iglesia.
Según el blog Fratres in Unum, Mons. José Luiz Ferreira Salles, el obispo diocesano del que depende el P. Geraldo, se encontraba de viaje cuando se celebró esta Misa. Monseñor Ferreira Salles es religioso redentorista y fue nombrado en febrero de este mismo año como obispo titular de esa diócesis.
No es la primera vez que en Brasil se producen actos que mezclan el catolicismo y la masonería. En abril de este mismo año, Monseñor Luiz Demétrio Valentini, obispo de Jales (Brasil), pronunció una conferencia en la logia masónica Coronel Balthazar, con motivo del 53o aniversario de la misma. En el curso de la conferencia, el obispo recibió honores masónicos y afirmó que hay ahora un ambiente favorable a un acercamiento entre el catolicismo y la masonería. La propia página Maçonaria Noticias incluye a menudo noticias religiosas, intentando dar una imagen de compatibilidad entre fe católica y masonería. La posición de la Iglesia, sin embargo, es muy clara. La pertenencia a la masonería ha sido condenada firmemente por la Iglesia, por ejemplo en los documentos y encíclicas In Eminenti de Gregorio XII (1738), Providas de Benedicto XIV, Ecclesiam a Jesu Christo de Pío VII, Quo Graviora de León XII, Traditi Humilitati de Pío VIII, Mirari
Vos de Gregorio XVI, Qui Pluribus de Pío IX o Humanum Genus, Dall'alto dell'Apostolico Seggio, Inimica Vos y Custodi Di Quella Fede de León XIII. El antiguo Código de Derecho Canónico, en el Canon 2335, establecía: "Las personas que entran en asociaciones de la secta masónica o cualquier otra del mismo tipo que conspire contra la Iglesia y la autoridad civil legítima, contraen excomunión simple reservada a la Sede Apostólica".
El Código de Derecho Canónico de 1983 eliminó la referencia explícita a la masonería que incluía el Código anterior, de 1917. Sin embargo, la Congregación para la Doctrina de la Fe, siendo Benedicto XVI, entonces Cardenal Ratzinger, su Prefecto, emitió el 26 de noviembre del mismo año, día de entrada en vigor del nuevo código, una Declaración respondiendo a consultas sobre este punto.
En ella afirmó que la condena de la pertenencia a asociaciones masónicas por parte de la Iglesia no había cambiado, de manera que la modificación era puramente redaccional: "Por tanto, no ha cambiado el juicio negativo de la Iglesia respecto de las asociaciones masónicas". Este juicio negativo tiene una motivación doctrinal, ya que los principios de la masonería "siempre han sido considerados inconciliables con la doctrina de la Iglesia". Como consecuencia de esta incompatibilidad entre la doctrina católica y los principios masónicos, la afiliación a logias masónicas "sigue prohibida por la Iglesia. Los fieles que pertenezcan a asociaciones masónicas se hallan en estado de pecado grave y no pueden acercarse a la santa comunión".
En muchos casos a lo largo de la historia, los clérigos favorables a la masonería o incluso miembros de la misma se han justificado diciendo que al menos algunas ramas o logias de la misma no eran contrarias a la doctrina católica, sino perfectamente compatibles con ella. Para evitar que sacerdotes o incluso obispos intentasen justificarse de esta forma, la Congregación para la Doctrina de la Fe dejó muy claro que ninguna autoridad local puede afirmar la compatibilidad de la masonería y la fe católica: "No entra en la competencia de las autoridades eclesiásticas locales pronunciarse sobre la naturaleza de las asociaciones masónicas con un juicio que implique derogación de cuanto se ha establecido más arriba".



