El 1 de julio de 2024, durante el consistorio en el que se anunció la fecha de la canonización de la beata Marie-Léonie Paradis (ver página 27), se anunció también que el beato Carlo Acutis (ver San Miguel, enero-febrero 2021), joven italiano fallecido a los 15 años en 2006 y beatificado en 2020, sería canonizado durante el Año Santo de 2025. 

por Vianney Groussin, Ciudad del Vaticano

Un polo rojo desabrochado y una mochila de senderismo colgada de los hombros: en las pocas fotos tomadas a Carlo Acutis, la misma mirada franca que fijada con una sonrisa natural, dando la impresión de un adolescente a gusto consigo mismo. Más allá de esta fachada clásica, Carlo Acutis se revela como un gran santo, un modelo para el siglo XXI, recordándonos que la santidad empieza ahora. Muchos de los jóvenes ya lo han adoptado y dicen sentirse inspirados por su vida, marcada por la misa diaria y la comunicación informática.

Un santo 2.0

Carlo Acutis es conocido por haber creado un sitio web en el que se enumeran los milagros eucarísticos en todo el mundo. Para el Padre Will Conquer, autor del libro "Un geek au paradis"; « Carlo es un pionero, que descubrió un nuevo continente llamado el sexto continente, o sea el Internet, y este se convirtió en su evangelizador, el que plantó la cruz en esta tierra incognita ». A través de su obra y su enfoque de las nuevas tecnologías;  « puede mostrarnos que, en medio de este campo de minas, podemos salir indemnes si vamos allí para ser misioneros y dar testimonio del Evangelio. Pero si vamos allí para ser consumidores, esclavos de la sociedad del juego, entonces caeremos ». Para él, la santidad de Carlo Acutis reside en « la pureza de corazón en un mundo extraviado por los excesos de Internet. La solución para mantener la pureza de corazón no es aislarse en un frasco, sino vivir en la tierra como una misión. Y él vivió como misionero toda su vida ».

Ser un santo moderno, utilizando estas herramientas que probablemente pueden hacer tanto bien como mal, es tanto más difícil, dice el padre Conquer: »Es un hijo de la televisión, estamos en los años 90, así que es un hijo de la PlayStation y todas esas cosas... ¡Hay que darse cuenta de lo excepcional que es eso!"  El sacerdote de la diócesis de Mónaco añadió que Carlo murió repentinamente a los 15 años, pero « ¿cuántos jóvenes de hoy estarían dispuestos a morir e ir al cielo?" Su juventud hace aún más increíble su vida, porque no esperó la gloria ni el éxito en su trabajo, sino que se apoyó en la sencillez de la infancia: « Lo que es muy sorprendente es esta paradoja en Carlo: es esta banalidad la que se canoniza y, al mismo tiempo, dentro de esta banalidad, la exigencia. Porque de hecho es una banalidad que nos alcanza en nuestra vida cotidiana, pero una exigencia que nos sobrepasa y nos obliga a acudir a la gracia de Dios para decirnos a nosotros mismos'pero yo, en realidad, me doy cuenta de que lo tengo todo para ser santo, pero no lo soy' ».

« Ser santo no significa necesariamente ser anticuado »

« Cada vez que hablamos de su vida, los jóvenes se paran y escuchan. Carlo les habla porque cuando les enseñamos fotos, bueno, es joven, lleva sudaderas, es como ellos », dice Lisa Schmitt, asistente de vida escolar y catequista en Mónaco. Hay que decir que el testimonio de esta madre de 42 años es profundamente conmovedor: tras descubrir la figura del joven italiano con el Padre Conquer, empezó a rezarle durante el encierro, en un momento en que perdía la esperanza en la vida y se sentía muy sola con sus dos hijas, una de las cuales preocupaba a los médicos por un supuesto quiste en el cuello. Pronto encontró consuelo en sus oraciones y, de repente, los médicos no encontraron nada de qué preocuparse en su hija, a la que llevaban años recomendando que se operara.

Desde aquel día, su segunda hija, Manon, está muy unida a Carlo Acutis, a quien fue a verlo (a su petición) con su madre y su hermana a Asís para la beatificación, « un momento de gracia » para la madre de familia, que aún habla de ello con lágrimas de emoción. 

Lisa Schmitt ha dejado su trabajo de fisioterapeuta para formarse como catequista, y la devoción de la familia por Carlo sigue intacta: « No pasa una noche sin que mi hija le rece por la noche [...] la última frase que pronuncia antes de que se duerma es'gracias Carlo, gracias Carlo, gracias Carlo'; damos gracias a la Virgen, damos gracias a Dios, pero decimos gracias Carlo. Llevamos así cinco años y, allá donde vamos, tenemos el peluche, tenemos el rosario y ¡tenemos a Carlo! [...] Tiene un libro de Carlo y un icono de Carlo en su cama.Y en la iglesia de Sainte-Dévote, en Mónaco, donde tuvimos la suerte de recibir las reliquias, le rezamos regularmente, para expresarle nuestros pensamientos y darle las gracias ».

La fuerza de Carlo Acutis, explica, reside en que hoy es el único santo que ha vivido la misma época que nosotros, y nos prueba así, que todavía hoy es posible vivir santamente en nuestro tiempos: « Es el precursor de una nueva manera de practicar la fe para los jóvenes, que va a ser bastante excepcional y en sintonía con los tiempos ».

Source: www.vaticannews.va/fr/podcast/les-dossiers-de-la-redaction/2024/07/carlo-acutis-la-saintete-au-quotidien.html