« Estamos ahora ante la confrontación histórica más grande que los siglos jamás han conocido. Estamos ante la lucha final entre la Iglesia y la anti-Iglesia; entre el Evangelio y el anti-Evangelio. No creo que el ancho círculo de la Iglesia estadounidense ni el extenso círculo de la Iglesia universal se den clara cuenta de ello. Pero es una lucha que descansa dentro de los planes de la Divina Providencia, y es un reto que la Iglesia entera tiene que aceptar. Pero la confrontación sigue ahí, y la presencia de Satanás en la historia habrá de hacerse más fuerte a medida en que el hombre y la sociedad se alejen más de Dios, hasta llegar a un grado tal en que, como dijera la Madre de Dios en 1917, durante sus apariciones en Fátima, 'todo parezca perdido' ».
San Juan Pablo II, 9 de noviembre de 1976, durante el Congreso Eucarístico de Filadelfia, en Estados Unidos.



