LA MUJER, UNA AYUDA ADECUADA… ¿PARA QUÉ ?

Como parte del II Encuentro de Formación Católica en Ecuador, el pasado mes de agosto de 2019, presentamos en esta sección temas editados para la revista, del P. Bojorge.

¿Cuál era el designio divino al crear a la mujer ? 

¿Y cuáles fueron las consecuencias del pecado original para la relación varón-mujer ? 

Para exponer la respuesta que nos da la Sagrada Escritura a estas preguntas, debí  dividirla en varias conferencias. Una relativa al designio – que es la que voy a exponer ahora – y otra que trata de la caída y las penas consecuentes a la caída, explicando su estado actual.

Debe ampliarse esta respuesta con otras exposiciones acerca de la sanación y santificación por el carisma del enamoramiento y el ministerio del matrimonio sacramental, es decir : mistérico, divinizado. 

La primera conferencia trata de en qué sentido habla de la mujer como una "ayuda adecuada". Esta primera conferencia tiene dos partes. La primera parte es exegética. La segunda parte es de teología bíblica.

Las traducciones traicionan el sentido del texto hebreo original (único inspirado)

Veamos algunas traducciones en español del texto en que aparece esta expresión. En la Biblia de Jerusalén leemos : "Dijo luego Yahvé Dios : no es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada" (Gén. 2, 18).  Francisco Cantera : "Luego díjose Yahvé Dios : "No es bueno que el hombre esté solo : haréle una ayuda semejante a él". Mons. Juan Straubinger : "No es bueno que el hombre esté solo : le haré una ayuda semejante a él". A lo largo estos escritos iremos viendo sin embargo, cuán lejos están estas versiones bíblicas al español, del sentido del texto hebreo, que es el único inspirado. Para eso, no se asusten, tendré que recurrir al hebreo. Si tienen coraje y paciencia no se arrepentirán.                                                                                 

Es necesario corregir radicalmente las traducciones corrientes, porque nos están ocultando misterios divinos insospechados. Nos ocultan el arquetipo matrimonial divino. 

Intento recuperarlo con ustedes y, con él, los respectivos modelos divinos del varón y la mujer.

Primera corrección : Adám por Ser humano.

Cuando los traductores traducen el término hebreo Adam con el término español hombre, el lector puede entender la palabra hombre en dos sentidos, porque dos son los sentidos que tiene en español. Puede entender el término en singular, como varón, o como nombre colectivo, ser humano, compuesto de varón y mujer. Para evitar esa ambigüedad, hay que traducirlo por : ser humano.

Segunda Corrección : Bueno por conveniente. 

Cuando los traductores traducen el término hebreo tov por el español bueno (no es bueno que el hombre esté solo), eligen uno de los múltiples significados de tov. La traducción que debieron darle es conveniente. (No es conveniente que el varón esté solo). El oyente queda así dispuesto a preguntarse ¿conveniente para qué ?

Tercera Corrección : Esté sólo, por Ser uno solo.

Cuando los traductores vierten el verbo hebreo "hayah" con el castellano "estar" (no es conveniente que esté solo) eligen uno de los dos significados que tiene el verbo hayáh en hebreo, que puede significar ser o estar. En hebreo no existe un verbo "estar". Así que conviene que traduzcamos "no es conveniente que el ser humano sea uno solo". No "que esté solo". Más exactamente aún hay que traducir así : "No es conveniente el ser uno solo del ser humano."  

Cuarta Corrección : Ayuda por complemento.

Cuando los traductores traducen "una ayuda" veremos que debieron traducir un complemento o acompañante. "le haremos un complemento semejante a él frente a él". Y aún tendremos que precisar más el sentido porque el autor sagrado lo mantiene impreciso intencionalmente, casi como planteando un enigma o una adivinanza, o preparando una sorpresa, creando un suspenso. "No es conveniente que el ser humano conste de uno solo, le haré un complemento" para que sean dos. Lo que conviene es que sean dos no iguales sino complementarios.

Gracias a estas correcciones recuperaremos el sentido verdadero del versículo. Y nos daremos cuenta que tenemos que interpretarlo a la luz de algo que se ha narrado anteriormente y que había quedado dicho en el capítulo primero versículos 26 y 27 : "Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza". Recién entonces estaremos en condiciones de entender ¿para qué Dios creó, no sólo a la mujer, sino a los dos ; y los creó para ser uno solo.

Vamos al hebreo. Examinemos primero la frase que traducen como : "una ayuda adecuada". 

La frase en hebreo es : cézer kenegdó.

cÉzer = sustantivo que, como toda palabra hebrea puede tener muy variadas acepciones. Puede  significar según el contexto : "ayuda, auxilio, asistencia, socorro, complemento, refuerzo, compañía" (podría hasta designar un préstamo en dinero si el contexto así lo indicara). En la Sagrada Escritura  se le  aplica a Dios mismo : "Mi cézer [mi auxilio] viene del Señor que hizo el cielo y la tierra" (Salmo 120, 2).

Kenegedô es un conglomerado de tres elementos. Un adverbio comparativo, un adverbio de lugar y un pronombre personal // ke = como  // néged = delante, adelante, presente, enfrente, contra, opuesto // ô = pronombre personal sufijo : de él, suyo

El conglomerado adverbial kenegdó se traduce literalmente "como-delante-de-él" o "como él, delante de él" (¿Abreviatura de kemô unegdô = como él y ante él, semejante a él y en su presencia ?)

Kenegdó aparece únicamente en este lugar de la Sagrada Escritura. Parecería creada como acertijo para evitar llamar explícitamente lo que se va a hacer precisando que será la "mujer o esposa". Quizás porque a esta altura aún no ha sido narrada la creación de la mujer, se quiso describirla con dos requisitos o rasgos distintivos para sugerir la naturaleza de la ayuda sin decir todavía lo qué será : 

1º) que le sea semejante y

2º) que esté siempre con él, en su presencia, que puede entenderse también como "junto a él" o "a su lado". 

Tres traducciones del hebreo a otras lenguas antiguas autorizadas en la Iglesia a tener en cuenta. Retengo por ahora, a cuenta de ulterior clarificación, tres traducciones. 

1) La Septuaginta traduce : "un auxilio ante él" [Bœthón kat'autón]

2) la Vulgata latina traduce : "una ayuda semejante a él" [Adjumentum simile sibi]. 

Por mi parte, considero que la expresión kenegdó es anfibológica. Se deben unir ambas versiones y traducir en una "una ayuda semejante a él y presente a él". 

La frase en su versículo

Pasemos ahora a considerar el versículo en el que se encuentra la frase. Traduzco servilmente del hebreo término a término :  "Entonces dijo Yahweh Elohim : No conveniente el-ser-el Adam uno solo.  Harémosle para él  complemento semejante a él ante él" (Gen 2, 18) Wayy'ómer Yahwéh Elohim lo'tov heyôt ha'adam levaddô // neceséh [1]  lô cézer kenegdô.

Se nos ha conservado – milagrosamente – otra traducción de todo el pentateuco hebreo al arameo que se hablaba en Galilea en tiempos de Jesús y aún hoy se habla en la aldea Siria de Malula. 

En  esa fuente documental, el versículo que analizamos se traduce al español así :   

"Entonces dijo Yahweh Elohím : no conveniente el-ser-el-Hijo-del-hombre-uno-solo, haréle una compañera [= zug] semejante a él" [2]. Leamos el versículo y su contexto en la traducción al español del texto en arameo galilaico del tiempo de Jesús, del texto de Gen 2, 18-20 : 

18 "Y dijo Yahweh Elohim : no es conveniente el ser el Hijo del Hombre [uno] solo, le haré una compañera semejante a él.

19 "Y creó Yahweh Elohim de la tierra todas las bestias de la superficie del campo y [etcétera].

20 "Y el hombre dio nombre a todos los animales domésticos y a las aves de los cielos, a todas las bestias de la superficie del campo, pero al hombre no le encontró [Dios] una compañera semejante a él" (Tg. Neophyti I Gen 2,18-20)

Es el texto tal como lo pudo escuchar la Sagrada Familia en su sinagoga de Nazareth o los apóstoles en Cafarnaúm.

La palabra aramea que se traduce como compañera  es : zug. Zug deriva de una raíz zawag que contiene las ideas de : yugo, yunta, cónyuge (esposa) pareja, compañero/a etc.. En esa raíz aramea y sus derivados se da la misma asociación que hay en  español entre yugo y cónyuge..

Un paréntesis : Jesucristo, el Hijo del Hombre, Nuevo Adán, invita a conyugarse con él : "Venid a mí los que andáis cansados y agobiados y yo os aliviaré, tomad sobre vosotros mi yugo y aprended de mí pues soy manso y humilde de corazón. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera" (Mateo 11, 28-30). Durante su vida terrena, Jesús está solo : "Las zorras tienen nidos y las aves madrigueras, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde reclinar su cabeza" (Mateo 8, 20). No conviene que Cristo, el Dios hecho hombre, esté sólo. ¿Quién y cuál puede serle compañera semejante e inseparable ? Una Iglesia santa formada por almas santas.

Me gustaría hacer notar que lo que vamos viendo tiene consecuencias importantísimas para entender la relación esponsal de Cristo con la Iglesia, y la esencia y configuración divina de varón y mujer y de su unión amorosa en matrimonio.

No es conveniente el-ser-uno solo del ser humano

Volvamos  ahora nuestra atención hacia la primera mitad de nuestro versículo 2, 18 : "Entonces dijo Yahwéh Elohim : "NO ES CONVENIENTE EL-SER UNO SOLO DEL SER HUMANO" [3].  

Parece tan  obvio el sentido de esta primera mitad del versículo que uno puede seguir de largo, como quien pasa por delante de un muro sin advertir que en él hay una puerta hábilmente disimulada. 

San Agustín, reconoció la existencia de esa puerta. Y dedicó, a tratar de responderla, todo el libro noveno de su Comentario al Génesis a la letra. Allí dice, repetidas veces, refiriéndose a la razón de ser de la mujer, que el único motivo que él ve para hacerle "una ayuda" al ser humano varón, son los hijos : 

"Si se me pregunta para qué ayuda del hombre [Agustín entiende Adam como varón] fue hecha [la mujer], considerando todas las cosas con la mayor diligencia que puedo, no se me ocurre otro motivo sino el  de la prole, para que la tierra se llenase por la estirpe de ellos". [4]

A la luz de la nueva traducción que hemos postulado este motivo resulta insuficiente e inadecuado. Y San Agustín parece haberlo intuido porque lo avanza confesando su ignorancia para atisbar otro.

Nosotros podemos descubrir ese otro que él no atisbó si recurrimos al pasaje Génesis 1,  26 al 31. Es un pasaje anterior al 2, 18 por cuya interpretación habíamos comenzado. En Génesis 1, 26-31 se había tratado ya de la creación y las bodas del primer par humano y para qué finalidad fueron creados ambos.

Las bodas judías

Las bodas judías duraban toda una semana, por eso el relato de la creación dura seis días, porque es el relato de una boda. En el sexto día tiene lugar – todo junto – la creación de los novios, la bendición nupcial, los regalos y el banquete. La creación del ser humano, la bendición de la boda, los regalos y  el banquete se nos narran en los versículos 1, 26 a 29. El versículo 26 revela el designio, el 27 narra los comienzos de la ejecución del designio creando la primera imagen terrena del nosotros divino. Los versículos 28 y 29 presentan la bendición de la boda, los regalos y el banquete. 

"De un extremo a otro la escritura habla del matrimonio y su misterio" – nos dice el Catecismo de la Iglesia católica Nº 1602 – : "La sagrada Escritura se abre con el relato de la creación del hombre y de la mujer a imagen y semejanza de Dios y se cierra con la visión de las "bodas del Cordero". De un extremo al otro la Escritura habla del matrimonio y de su "misterio".  

La Escritura comienza relatando el matrimonio del primer par humano. Adam es un nombre  genérico que denota la especie humana= "el ser humano". Al final, en el Apocalipsis, se trata del matrimonio entre Dios, hecho hombre y la Iglesia, humanidad divinizada.. No convenía que el Verbo Encarnado permaneciese solo, vino en búsqueda de desposarse con una humanidad de almas divinizadas. El sentido último de las Bodas de Adam lo revelan las Bodas del Cordero. Lo primero en la intención es lo  último en la ejecución

El designio divino sobre los esposos y su misión terrena, versículos Génesis 1, 26 y 27 :

"Entonces dijo Elohim : Hagamos Adam [un ser humano] a imagen nuestra, según nuestra semejanza // y gobiernen [5]  a los peces del mar, las aves del cielo, los ganados y todo ser viviente que anda sobre la tierra" (Gen 1, 26). [6]

En este versículo se nos manifiesta, en dos fases, dos propósitos divinos : 

Primero : la decisión del Nosotros divino de hacer un Nosotros esponsal humano, como imagen de Dios y capaz de progresar en semejanza. 

Después se le asigna una misión terrenal al género humano. Se introduce al ser humano en la cadena de Jerarquías angélicas mediante las cuales Dios quiere regir  el Universo. El ser humano regirá toda vida en la tierra.

"Y creó Dios el Adán a imagen suya, a imagen de Dios lo creó, macho y hembra los creó". (Gen 1, 27)  

Detengámonos a analizar un poco este versículo. Consta de tres frases o miembros :

a) "Y creó Elohim a Adam a imagen suya, 

b) a imagen de Dios lo creó, 

c) macho y hembra los creó".

a) y b) repiten la misma idea, entrecruzando el orden del sujeto y del predicado. Recurso redaccional  que resalta la mayor importancia de a-b)  respecto de c) ; a y b) son el fin principal  -  c) es medio para otro fin.

Aunque ambos actos son intencionales. La naturaleza sexuada del ser humano es algo querido por Dios, pero es un medio para multiplicar la especie humana. La misión humana de regir toda vida sobre toda la tierra así lo pide. 

El Banquete de Bodas

"Mirad que os he dado toda hierba de semilla que existe sobre la haz de toda la tierra y todo árbol que lleva fruto de semilla : eso os servirá de alimento" (1, 29). "Y a todo animal terrestre, a toda ave de los cielos y a todo ser animado que se arrastra sobre la tierra les doy por alimento toda hierba verde. Y así fue" (1, 30).

"Y vio Dios todo cuanto había hecho y he aquí que estaba muy bien. Y fue tarde y fue mañana. Día sexto" (1, 31).

El séptimo día es el gozo y el descanso en el bien realizado

¿Cómo puede ser un nosotros de dos, imagen y semejanza de un nosotros de tres ? 

En Dios hay dos procesiones : la del Verbo y la del  Espíritu santo. El varón es creado a imagen y a mayor semejanza con la procesión y la persona del  Verbo. La mujer es configurada a imagen y a mayor semejanza con la procesión y la persona del Espíritu Santo. Ambos, hechos un solo Nosotros, resultan imagen de la unión del Verbo y del Espíritu santo. Ambas personas divinas provienen del Padre y eso las une en un carácter común. Los distingue el modo de procedencia. Ésas son las dos procesiones  divinas en la Trinidad. Sabemos que del Padre procede el Hijo, engendrado directamente por vía de conocimiento. Sabemos que el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo, que procede de ambos como ímpetu de amor mutuo y recíproco. 

Imagen del ser divino en el ser y también en el actuar

Ya en el relato de la obra de los seis días podemos reconocer el rol de las tres personas divinas. Padre, Hijo y Espíritu santo. Del Padre Todopoderoso : es el designio, decreto y el poder. De su Palabra es más propio : ejecutar, separando y ordenando todo. Del Espíritu Santo es más propio : el presenciar, acompañar, inspirar, impulsar, dar vida, fecundar, aprobar, comunicar, bendecir, animarlo todo. Lo mismo que obra el Padre por mano del Verbo, lo aprueba el Padre por boca de la Rúaj (Del hebreo antiguo : soplar).

Obrar acorde al ser – operare sequitur esse

Creados a Imagen del ser divino, varón y mujer, están llamados también a participar en operaciones divinas de gobierno.

El Varón – por mayor semejanza con el Hijo-Logos del Padre : destinado a obrar en el mundo exterior. A la Mujer, a mayor semejanza del Espíritu Santo, le compete actuar en el mundo de las relaciones entre las personas, comunicando bienes como es la vida, comunicando mensajes. Ambos, varón y mujer juntos, constituyen la imagen de la unión del Verbo y el Espíritu entre sí y con el Padre en la Sma. Trinidad.

Lo más propio del verbo - cuño y modelo del varón

"Cristo poder y sabiduría de Dios, ha sido hecho por Dios sabiduría nuestra" (1 Cor 1, 24.30). Por el Hijo Sabiduría del Padre : 1) se manifiesta lo oculto de Dios, 2) son producidas las obras de la creación 3) son restauradas y perfeccionadas para que alcancen su propio fin" [Sto. Tomás – Prólogo a las Sentencias de Pedro Lombardo]" [7]

Sapientis est ordinare. Lo propio del sabio es ordenar.

Se apropia al Logos, crear separando, distinguiendo, ordenando, legislando, cultivando, engendrar hijos de Dios. También asignar nombres a cosas y personas (Pedro). Algo quiere significar la Sgda. Escritura cuando presenta al Logos creando con 10 palabras contadas, dando la ley en el Sinaí con 10 palabras y obrando la regeneración con 10 palabras. Continuará...


Notas :

[1]Corregido de singular a plural siguiendo los LXX.

[2] Targum Neophyti del Pentateuco Alejandro Diez Macho traduce directamente : "le haré una compañera semejante a él" Gen 2, 18 ['cbd lyh zug kd nfq byh =  acbad lo zug cad nafaq bih] (cavad ; haré // lyh para él, // zug compañera, par // zéveg : matrimonio // kad : como // nafaq : semejante / byh a él) Lo mismo se led en Targum Yerushalayim ( = Jonathan),  Gen 2,18  compañera semejante a él :

[3] Levadó de la raíz badad, ser uno solo, estar separado. Soltero.

[4] Lib. 10, Cap. 11, nº 19 p. 1029

[5] Comenta el Rashí voz ambivalente puede significar dominación o decadencia. Si es de la raíz radáh :  someter, regir, dominar, yirdú = dominarán. Si de la raíz yarad : caer, descender, decaer. "Si el hombre es virtuoso domina a la bestia. Si no es virtuoso, desciende más bajo que la bestia y la bestia lo domina". Es decir, lo que es carnal y animal en él domina lo que hay de racional. El varón debe comenzar por gobernar su propia carne.

[6] 1, 26 [wayyo'mer'Elohim : nacaséh'adam betsalménu kidemuténu weyirdú bidegát hayyám uvecôf hashamáyim uvekol jayáh haroméshet cal-ha'arets]

[7] Sto. Tomás de Aquino, Prólogo a los libros de las Sentencias de Pedro Lombardo.