La definición de Economía Solidaria puede ser muy diversa, pues incluye muchas características. Se trata de un modelo de sociedad, integral, más allá del ámbito económico.
1. EL ASPECTO HUMANO
Coloca al ser humano por encima del capital y del Estado. Es decir, considera que la economía y la política deben estar al servicio de las personas y no al revés. Así que cualquier actividad que tenga este comportamiento, podría considerarse parte de la Economía Solidaria.
2. NUEVO PARADIGMA SOCIAL
Este modelo, de algún modo cuestiona el sistema capitalista (del capital) y socialista (del Estado), tratando de superarlos; podemos decir que se trata de un nuevo paradigma social, que empezó a consolidarse en los inicios del siglo XXI, desde la sociedad civil organizada.
3. GESTACIÓN EN EL COOPERATIVISMO
Sin embargo, la Economía Solidaria la podemos observar a lo largo de toda la historia humana, cada vez que los seres humanos se han ayudado entre sí. Por ejemplo, hace cientos de años los pueblos de América Latina practican la ayuda mutua, como los "tequios" o "faenas", que hoy pueden ser clasificadas como economía solidaria. Igualmente, hace miles de años, la cooperación para atrapar un animal o para cultivar una tierra, puede ser considerado así.
Y con el surgimiento de las cooperativas durante la revolución industrial en el siglo XIX, ante la explotación de los trabajadores, empezaba a gestarse un nuevo sistema económico.
Luego se fueron relacionando con este modelo de organización otras iniciativas sociales de ayuda mutua, como pueden ser las redes de comercio alternativo, las monedas comunitarias como el Túmin, los emprendimientos de "mano vuelta", bancos de tiempo, etc. Y la protección al medio ambiente pronto reclamó su lugar.
4. NI SINDICATOS NI GOBIERNOS
Generalmente no se incluyen los sindicatos, que protegen legítimamente los derechos laborales de los empleados, pues les mueve más la confrontación que la cooperación; y no abogan por un nuevo sistema, sólo ven por sus propios intereses como empleados en un sistema que no es solidario.
Tampoco las iniciativas desde los gobiernos son fáciles de aceptar como parte de la Economía Solidaria, ya que no surgen de la democracia ni de la autogestión, sino que dependen de una autoridad impuesta por el sistema vigente.
5. NACE CON EL SIGLO XXI
El nombre de Economía Solidaria se acuña hasta finales del siglo XX, en la urgencia de definir nuevos modelos de sociedad.1 Diversos movimientos se han ido identificando con ella y cada vez más son una referencia de nuevo paradigma social, alternativo, que cuestiona los sistemas sociales existentes. Diversos pensadores y activistas sociales han surgido para darle una definición más clara a este nuevo sistema, incluso una filosofía.2
Así que el nacimiento del siglo XXI nos trajo la Economía Solidaria, cuya gestación duró más de un siglo, desde el cooperativismo antes señalado, cuyos principios fundacionales le han permitido desarrollarse de manera más sistemática y sistémica.
6. INCLUYE AL CRÉDITO SOCIAL
El "Crédito Social" impulsado por Clifford Douglas, en Inglaterra, y Louis Even en Canadá, sintoniza con este modelo de nueva sociedad llamado Economía Solidaria. Veremos por qué.
Es que el Crédito Social, que ellos llamaban también "Democracia Económica", eran sólo otros nombres para lo mismo. Lo que más querían era una sociedad donde la abundancia y la justicia su- peren la escasez y la pobreza que han causado el capitalismo y el socialismo a la población.
7. COMPATIBLE CON EL CRISTIANISMO
Más aún, con su perspectiva cristiana, el Crédito Social enriquece a la Economía Solidaria. ¡El cristianismo también le es compatible! Porque significa la preocupación por el otro, el desprendimiento, la solidaridad con el necesitado, el reto de la confianza, la generosidad, el agradecimiento y la celebración comunitaria - pero no comunista, pues el comunismo que conocimos nunca alcanzó sus ideales humanitarios.
8. UN SISTEMA DE LIBERACIÓN
Quizá sin pretenderlo, Clifford, y luego Louis, en una especie de relevo generacional, estaban abogando por un nuevo modelo de sociedad, ya que la Democracia Económica significaba cambiar no sólo el sistema financiero de la economía, sino las políticas públicas y los esque - mas de pensamiento - la ideología. Sus principios son del todo compatibles con la Economía Solidaria y el cristianismo.
En efecto, para ellos el Crédito Social era un sistema de liberación económica, y no de dominación como el que ahora nos quiere imponer el llamado "Nuevo Orden Mundial" - que ya cobra fuerza en China. Nuestros pioneros no dudaron en aseverar que su Democracia Económica superaba al capitalismo y al socialismo imperantes.
9. INNOVAR EN EL CRÉDITO SOCIAL
Hoy, los Peregrinos de San Miguel significan otro relevo generacional de ese Crédito Social, a través del Instituto Louis Even.
Podemos afrontar la realidad como lo hacía Louis Even. Siguiendo su espíritu innovador, buscamos los mejores medios para llegar a dicha Democracia Económica, muchas veces a prueba de ensayo y error.
¿Y qué haría hoy Louis Even para realizar esa genial idea del Crédito Social? Es bueno hacer esta pregunta des- pués de 50 años de su muerte en 1974. Seguramente continua- ría con las estrategias que han funcionado, cambiaría aquellas que fracasan y ensayaría otras. Por eso hoy estamos en las re- des sociales de internet con diversos materiales audiovisuales que complementan a nuestras revistas y periódicos, alcan- zando todo tipo de público.
10. LOS GOBIERNOS NO LO HARÁN
¿Qué ha fallado?, se preguntaría Louis Even en el siglo XXI. Desde luego, diría, "lo evidente es que los gobiernos están cada vez más lejos de llevar a cabo las políticas de Cré- dito Social, la Democracia Económica; antes bien, avanzan en sentido contrario", ¡casi lo estamos oyendo decir esto!
Los gobiernos avanzan hacia el Nuevo Orden Mundial, con dinero centralizado para toda la pobla- ción del planeta, en manos de una élite tecnocrática. Así que, si los gobiernos nunca han tenido democracia económica, para crear su propio dinero y resolver sus problemas de desarrollo, sin endeudarse con los bancos privados, ¡ahora menos!
11. LA SOCIEDAD CIVIL LO HACE
Louis Even, en cambio, vería que sus ideas avanzan en medio de la sociedad civil organizada, de manera alternativa y autónoma según su posibilidad. Quizá no es lo que él hubiera querido a nivel de cada nación del mundo, porque éstas son experiencias pequeñas, ¡pero son reales! y pues de ladrillo en ladrillo se construye un nuevo edificio.
Efectivamente, cada vez que la sociedad se organiza para mejorar su economía, coloca un ladrillo a ese Crédito Social; y cuando alguien saca de su cartera una moneda comunitaria para obtener un bien o servicio, ese alguien está poniendo otro ladrillo; cada vez que preferimos los productos locales a los transnacionales, significa un ladrillo más; si intercambiamos algo, si lo compartimos o lo regalamos, otra vez no funciona la lógica egocéntrica del sistema imperante, sino la Economía Solidaria, la lógica del Crédito Social, de la Democracia Económica y ¡hasta del cristianismo!
12. CRÉDITO SOCIAL DESDE ABAJO
Así las cosas, una alternativa ha sido encontrarnos con esos otros hermanos que construyen un nuevo paradigma desde distintas experiencias, en una misma lucha desde abajo. Por eso el Instituto Louis Even hace alianzas con aquellos que generan un Crédito Social alternativo, como son las monedas comunitarias, un dinero propio que no es "del César" y por eso no pagan impuestos como se hace con el dinero oficial: "Dar al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios", dijo Jesús.
En efecto, el dinero comunitario es dinero de Dios, porque pertenece a aquellos que se aman unos a los otros como lo hizo el mismo Jesús.
13. "TÚMIN", MONEDA AUTÓNOMA
En los últimos años, el Instituto Louis Even se ha sumado a la moneda Túmin, en México, que cuenta con más de 3 mil participantes, en 25 entidades de ese país, y en otros 15 países.
Hemos contribuido a imprimir 2,500 ejemplares del libro "Túmin, Moneda Autónoma",3 sobre esta experiencia nacida en 2010. Así como 8 mil folletos "ABC del Túmin" 4 - también editado en Inglés - para distribuir más ampliamente el concepto de este dinero alternativo, del cual existen en México otras experiencias parecidas, antes y después del Túmin.
Podemos decir que, juntos, estamos construyendo Economía Solidaria, Democracia Económica, y un Crédito Social alternativo de acuerdo a las posibilidades de los participantes. Y, a la vez, ¡estamos evangelizando desde la práctica! Así se informó en el pasado Congreso Anual de los Peregrinos de San Miguel, en la provincia de Quebec, Canadá, en septiembre de 2024.
14. INICIAR EN EL COMERCIO INFORMAL
¿Cómo impulsar esto en otras regiones y países? Primero debemos ser conscientes de las limitaciones de un proyecto ciudadano, alternativo y autónomo que no depende de los gobiernos y que funciona con otro sistema. Un Crédito Social alternativo debe partir de esta realidad.
Así que es conveniente iniciar en mercados informales, sin los condicionamientos del sistema oficial, donde la gente tiene necesidad de comerciar para satisfacer sus necesidades, y donde la falta de dinero puede ser un freno para que los productos y servicios circulen.
Estos comercios informales pueden ser en las viviendas particulares, o con ventas a domicilio; o bien en espacios de encuentro, públicos o privados, como los "mercados de pulgas" en Estados Unidos y Canadá; o los mercados rodantes y los "tianguis" en México, que se realizan periódicamente en distintos sitios.
15. CRÉDITO SOCIAL ALTERNATIVO
En dichos mercados informales, introducir una moneda comunitaria gratuita, complementa los pagos de la moneda oficial y en ocasiones la sustituye completamente, ahorrándose los dólares o los pesos que se necesitan para el mercado formal. De esta manera se cumple con el principio básico de la economía: satisfacer necesidades, facilitando que los productos y servicios lleguen a los consumidores que los requieren.
Al ser dinero gratuito, se incrementa la circulación monetaria sin costo para los productores y consumidores. Por ello, al no elevarse los costos de producción y de comercio, los precios permanecen estables: no hay inflación. Ya analizaremos estos temas en posteriores ediciones.
Por otro lado, la tecnología del internet ayuda mucho en la organización de estos mercados y en la promoción de los productos y servicios, generando un tejido social, una comunidad de ayuda mutua, de solidaridad, confianza, autonomía y democracia... que puede todo definirse muy bien como Economía Solidaria. Estamos impulsando una nueva línea de trabajo pastoral.
1 Jean-Louis LAVILLE, "Dictionnaire de l'autre économie". Paris, Desclée de Brouwer, 2005. (Español, pp. 163-169).
2 Euclides MANCE, "Economía Solidaria", IFil, Brasil, 2007.
3 Consejo General del Túmin, "Túmin, Moneda Autónoma", Instituto Louis Even, México, 2022.
4 Consejo General del Túmin, "ABC del Túmin", Instituto Louis Even, México, 2023 (en Español y en Inglés).


